Otoplastia • Las orejas de “soplillo” son una causa habitual de burla por los niños y niñas provocando un complejo importante a la imagen corporal que perdura a la edad adulta.

Mucha gente desconoce que mediante una intervención corta (como máximo 1 hora) con anestesia local y de forma totalmente ambulatoria se puede solucionar este problema de manera muy satisfactoria.

La Otoplastia se realiza con una incisión retro-auricular (por última la oreja) y consta básicamente de tres partes:

  1. La más importante: Los puntos de “Mustarde”para plegar el pabellón auricular y recrear el antihélix ausente en los casos de orejas en asa. Los puntos se suelen hacer al tercio alto y medio de la oreja.
  2. Resección conservadora de cartílago de la “concha”y el punto de “Furnas”. Muchas veces no es necesario este punto que se utiliza para acercar la “concha” a la mastoides.
  3. Corrección del lóbulo de la oreja con resección de piel al final de la intervención para evitar que quede demasiado prominente y alejado de la parte posterior del cráneo.

Actualmente han aparecido técnicas que tienen la misión de corregir este problema con la inserción de una prótesis mecánica por debajo la piel de la oreja a la zona de la antihélix para plegar el cartílago auricular. Serían prótesis que recrean los anteriormente descritos puntos de “Mustarde”. La inserción de estos dispositivos, en principio, ahorraría tiempo de intervención pero su uso todavía es muy controvertido pues no nos ahorra lo anestesia local, no podemos controlar adecuadamente la plicatura del cartílago en diferentes puntos como cuando se realiza con los puntos clásicos de Mustarde, hay peligro de extrusión del material externo, puede ser visible el dispositivo por debajo la piel y tiene un precio elevado.

Desde nuestro punto de vista, estos dispositivos están orientados a médicos que no disponen de los conocimientos quirúrgicos adecuados o de titulación suficiente por la realización de una Otoplastia. Es por este motivo que el beneficio es, como mínimo, discutible. Además, no es aplicable a todos los pacientes y por tanto, hay que seleccionar muy bien el caso.

Así pues, nosotros preferimos la técnica de Otoplastia realizada por un Cirujano Plástico evitando cualquier tipo de dispositivo externo. Aun así, hay que decir que es probable que en unos años, si estos dispositivos se perfeccionen, pueda extenderse su uso.

Leave a Reply